EDITORIAL · OPINIÓN Y ANÁLISIS
Por Patricia Duval · Fundadora y Directora Editorial de TRAMA ARGENTINA · 4 de noviembre de 2026
Los demócratas recuperaron ambas cámaras del Congreso estadounidense y Lula da Silva fue reelegido en Brasil. Mientras cambian los equilibrios políticos del continente, en la Argentina el debate sobre el consumo, la actividad de las pequeñas empresas y el empleo plantea preguntas sobre los márgenes de acción del gobierno de Javier Milei.
Donald Trump
Javier Milei
Lula da SilvaHay resultados electorales que se leen mucho más allá de las fronteras donde se producen. No porque determinen automáticamente el futuro de otros países, sino porque cambian interlocutores, alianzas y condiciones de negociación.
En menos de dos semanas, América recibió dos señales políticas de gran alcance. En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo su reelección el 25 de octubre con el 51,79% de los votos válidos, de acuerdo con el Tribunal Superior Electoral. El 3 de noviembre, en las elecciones legislativas de Estados Unidos, el Partido Demócrata conquistó el control de la Cámara de Representantes y del Senado, según las proyecciones confirmadas por Reuters y Associated Press.
No son procesos idénticos ni una expresión de una única tendencia regional. Pero ambos invitan a revisar qué escenarios enfrenta la Argentina y qué importancia adquiere una política exterior capaz de adaptarse a cambios de poder.
Trump conserva la presidencia, pero pierde margen legislativo
La derrota republicana no significa que Donald Trump deje la Casa Blanca: sigue siendo presidente de Estados Unidos. Lo que se modifica es la correlación de fuerzas en el Congreso. Las nuevas mayorías demócratas, que asumirán en enero de 2027, estarán en condiciones de impulsar controles e investigaciones y de condicionar parte de su agenda legislativa.
Para Milei, el resultado importa por la estrecha afinidad política que ha mantenido con Trump y por el lugar que Washington ocupa en la estrategia económica y diplomática argentina. El apoyo financiero estadounidense de 2025, en un contexto de tensión cambiaria, otorgó especial visibilidad a esa relación.
Una mayoría opositora en el Capitolio no cancela por sí sola la cooperación bilateral: el Ejecutivo estadounidense conserva competencias relevantes. Sin embargo, introduce nuevas negociaciones y controles que el Gobierno argentino deberá seguir con atención.
Este miércoles, el ministro de Economía, Luis Caputo, ofreció una lectura distinta del riesgo: sostuvo que el resultado era esperado y que, a su criterio, no cambiará esencialmente la relación con Estados Unidos. Es una posición oficial relevante, aunque sus efectos deberán evaluarse a partir de decisiones concretas, no de declaraciones anticipadas.
Brasil: una continuidad que obliga al diálogo
La reelección de Lula incorpora otro dato central. Brasil es uno de los principales mercados para la producción argentina y un socio determinante dentro del Mercosur. Las divergencias ideológicas entre los gobiernos de Buenos Aires y Brasilia son evidentes, pero el intercambio industrial, la integración regional y los intereses económicos requieren una agenda de cooperación que exceda las simpatías partidarias.
En esa convivencia se prueba la capacidad de la diplomacia: sostener los intereses nacionales incluso cuando los proyectos políticos de sus dirigentes son diferentes.
La discusión económica que atraviesa a los argentinos
El escenario internacional importa, pero no reemplaza los problemas cotidianos. Según el INDEC, las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 3,7% interanual en agosto de 2026 y acumularon una baja de 2,8% en los primeros ocho meses del año.
En septiembre, CAME registró una suba interanual del 0,3% en las ventas minoristas pyme, mientras que el acumulado de enero a septiembre seguía en terreno negativo: -2,1%. Esa combinación muestra que existen mejoras puntuales, pero no una recuperación uniforme del comercio.
También preocupa la evolución del entramado empresarial. Un informe del Centro de Economía Política Argentina, sobre datos registrados hasta junio de 2026, identifica una reducción neta superior a 30.000 empleadores respecto de noviembre de 2023. Ese indicador no permite afirmar que todas esas bajas correspondan a cierres o quiebras, pero revela una contracción que exige analizar sus causas y consecuencias.
El último registro trimestral publicado por el INDEC ubicó la tasa de desocupación en 7,9% en el segundo trimestre de 2026. Detrás de cada indicador conviven trayectorias diferentes: trabajadores en búsqueda de empleo, comercios con márgenes ajustados y sectores productivos con necesidades diversas.
El dólar y una discusión sin respuestas simples
El nivel del tipo de cambio es otro foco de debate. La apreciación real del peso puede beneficiar a ciertas actividades y abaratar determinados bienes importados, pero también genera inquietudes de competitividad en sectores expuestos a la competencia externa. El índice de tipo de cambio real multilateral del Banco Central permite seguir esa evolución, aunque no establece por sí solo cuál sería un valor de equilibrio.
Desde el Gobierno se defiende el esquema cambiario como parte de la estabilización. Distintos economistas y sectores productivos cuestionan sus efectos y sostenibilidad. Llamar al dólar «artificialmente pisado» es una interpretación que debe sustentarse en un análisis específico y no confundirse con una constatación estadística.
El desafío político no está solamente afuera
La derrota legislativa de Trump no determina el futuro de Milei, así como la reelección de Lula no establece por sí sola la dirección que tomará la Argentina. Ambos acontecimientos, sin embargo, alteran el contexto en que el Gobierno deberá negociar, comerciar y sostener sus decisiones.
Quienes respaldan el programa económico destacan la estabilización y la disciplina fiscal. Sus críticos ponen el foco en el consumo debilitado, la contracción de una parte del tejido empresarial y las dificultades de acceso al trabajo. La evaluación pública necesita mirar las dos dimensiones y contrastarlas con evidencia.
Para una familia que intenta llegar a fin de mes, para una pyme que necesita vender o para alguien que busca empleo, los vínculos diplomáticos pueden ser importantes; lo decisivo es cómo se traducen en oportunidades concretas. Esa es la pregunta que continuará abierta para la Argentina mientras cambia el mapa político de la región.
Patricia Duval
Fundadora y Directora Editorial de TRAMA ARGENTINA
Fuentes y documentos consultados
- Reuters · elecciones en Estados Unidos
- Associated Press · balance electoral
- Tribunal Superior Electoral de Brasil · resultado oficial
- INDEC · encuesta de supermercados
- INDEC · indicadores oficiales
- CAME · ventas minoristas pyme
- Centro CEPA · dinámica empresarial
- BCRA · índice del tipo de cambio real
- Luis Caputo · declaraciones del 4 de noviembre
Esta columna expresa una interpretación editorial. Las cifras y los resultados citados provienen de las fuentes identificadas. Las posibles consecuencias políticas y económicas se presentan como escenarios sujetos a evolución.











