Fotografía gastronómica real de crema de calabaza: P1898 / Wikimedia Commons · CC BY 4.0. Imagen de referencia del plato; la preparación fotografiada no corresponde a una elaboración de nuestra cocina.
La crema de calabaza es una receta que admite pocos ingredientes, se prepara en una sola olla y puede servirse como entrada o cena liviana. Esta versión busca una textura aterciopelada y un sabor equilibrado, con notas de ajo y pimienta. Es una propuesta práctica para cocinar en casa sin necesidad de electrodomésticos especiales.
Ingredientes para cuatro porciones
- 800 g de calabaza pelada y sin semillas, cortada en cubos
- 1 cebolla mediana (aproximadamente 150 g)
- 1 zanahoria mediana
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva o girasol
- 700 a 900 ml de agua o caldo de verduras suave, según textura deseada
- Sal y pimienta negra, a gusto
- 1 pizca de nuez moscada (opcional)
- 2 cucharadas de yogur natural o crema para terminar (opcional)
- Semillas de calabaza tostadas o perejil picado, para decorar
Tiempo estimado: 35 a 45 minutos · Dificultad: fácil · Rinde: 4 porciones.
Preparación paso a paso
- Preparar los vegetales. Pelá y cortá la cebolla, la zanahoria y la calabaza en trozos parejos. Picá el ajo.
- Rehogar. Calentá el aceite en una olla, añadí la cebolla y cociná a fuego medio durante 4 o 5 minutos, hasta que se vuelva translúcida. Agregá el ajo y revolvé durante unos 30 segundos para que no se queme.
- Incorporar la calabaza. Sumá la zanahoria y la calabaza; mezclá durante 2 minutos para que tomen parte del sabor del rehogado.
- Hervir suavemente. Cubrí con aproximadamente 700 ml de caldo o agua y cociná tapado a hervor suave entre 20 y 25 minutos, o hasta que los vegetales se deshagan fácilmente al pincharlos.
- Procesar. Apagá el fuego y dejá que baje un poco la temperatura. Triturá con mixer con cuidado de las salpicaduras o procesá en tandas seguras. Si queda demasiado espesa, agregá caldo caliente de a poco.
- Ajustar el sabor. Incorporá sal, pimienta y una pizca mínima de nuez moscada. Calentá 1 o 2 minutos más si fuera necesario.
- Servir. Colocá la crema en platos hondos, agregá una cucharadita de yogur o crema y terminá con semillas tostadas o perejil.
Cómo lograr una textura más sedosa
La calabaza aporta cuerpo naturalmente. Para evitar grumos, cociná los vegetales hasta que estén bien tiernos y triturá con paciencia. Si preferís una textura más ligera, añadí líquido gradualmente. No hace falta sumar harina ni maicena.
Variaciones de la receta
Para un aroma más cálido, podés sumar una pizca de jengibre fresco rallado. Si querés una crema más sustanciosa, agregá una papa pequeña durante la cocción. Para una versión completamente vegetal, omití los lácteos y terminá con aceite de oliva.
Conservación
Enfriá la preparación rápidamente y guardala en recipiente limpio, cerrado y refrigerado. Consumila en un plazo prudente de 3 a 4 días y recalentalá por completo antes de servir; si no vas a comerla en ese período, dividila en porciones y congelala. No la dejes durante horas a temperatura ambiente.
Nota editorial: receta original desarrollada para Trama Argentina. La imagen de portada es una fotografía real de una preparación del mismo tipo, utilizada como referencia y acreditada por separado.
















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